Estatura, inequidad y sexo en Chile

3 junio 2019

Por Violeta Abarca Labra (*)

 

La estatura, como cualquier rasgo heredado, tiene un comportamiento complejo, ya que, como toda expresión de nuestro cuerpo, dice algo de nosotros y del contexto en que nos desarrollamos. Es así que la estatura nos habla de lo heredado (genético), de lo adquirido (medioambiente) y de todos aquellos procesos que también vivieron nuestros ancestros (epigenético). Lo cierto es que desde las Ciencias de la Salud y desde las Ciencias Sociales, el cuerpo siempre ha sido un lugar en donde se reflejan las distintas dimensiones del ser humano. Podemos comenzar a comprender estas diversas dimensiones si incorporamos dos grandes conceptos en estos análisis: Cultura y Biología. Es por esto que en ámbitos como la nutrición, la utilización de la estatura -entre otros indicadores antropométricos- se relaciona con el estado de salud, calidad de vida y procesos poblacionales históricos, como por ejemplo, la tendencia secular. En la mayor parte de las poblaciones este proceso implica incremento en estatura y peso (tendencia secular positiva) a la par del desarrollo social y económico de un país[1, 2].

Por otra parte, desde una perspectiva antropológica, el cuerpo humano es un lugar de expresión de las desigualdades y accesos diferenciales a los recursos. De esta manera, las relaciones sociales se insertan y expresan en el cuerpo humano. Este fenómeno llamado embodiment o cognición corporalizada, enfatiza la personificación de las relaciones sociales y sus huellas en el cuerpo humano, permitiéndonos ver en conjunto las relaciones entre la enfermedad, la desigualdad social y la desigualdad económica [3].

Luego, lo que reflejan nuestros cuerpos latinoamericanos y mestizos es una inequidad histórica. Así, la mayor parte de los indicadores antropométricos actualmente utilizados en Latinoamérica, por ejemplo, la relación peso-talla, peso, estatura, perímetro de la cintura, entre otros, dan cuenta de una de las características más aberrantes de las sociedades actuales: aquella desigualdad que ha sido sostenida sistemáticamente por generaciones. En particular, Chile presenta inequidades económicas y sociales que también se expresan en la estatura. Se observa que los sectores más pobres de nuestra población tienden a presentar estaturas más bajas; en cambio, en los sectores de mayor nivel socio-económico, las estaturas son más altas [4-8]. Como bien señala el artículo de Llorca y colaboradores [9], la estatura de los hombres da cuenta de la desigualdad sostenida en nuestro país, dada la correlación entre la estatura y el nivel socioeconómico al cual pertenece un individuo. Además, este estudio muestra cómo las mujeres chilenas están históricamente rezagadas en su estatura, lo que también ha sido reportado previamente en otras investigaciones y encuestas nacionales de salud [6, 10].

Al respecto, es necesario añadir que la estatura y su comportamiento en la población chilena están dando cuenta de otro fenómeno propio de las sociedades latinoamericanas, correspondiente al mestizaje y su correlato socioeconómico, relación descrita como una “gradiente sociogenética” de la sociedad chilena. En palabras simples, el mestizaje con mayor componente amerindio –y menores estaturas- está concentrado en niveles socioeconómicos más bajos; mientras que el acervo europeo –y mayores estaturas- tiende a concentrarse en niveles socioeconómicos más altos [4, 11, 12]. Es necesario enfatizar que producto de los procesos poblacionales propios de Latinoamérica, las poblaciones europeas y/o asiáticas no constituyen marcos de referencia con los cuales se puedan comparar las poblaciones latinoamericanas.

Asimismo, se ha sugerido para nuestro país un comportamiento diferencial de la relación entre la estatura de hombres y mujeres. Este fenómeno llamado dimorfismo sexual expresado en la estatura, ya había sido señalado por investigadores como Valenzuela y colaboradores [11, 12], cuyos planteamientos fueron reafirmados mediante estudios recientes del área de la Nutrición y de la Antropología Biológica, llevados a cabo por Burrows y cols. y Abarca [6, 10, 13]. Otra particularidad en relación al sexo -importante a considerar en estudios de este tipo- es la susceptibilidad particular de los individuos masculinos a las condiciones ambientales, favorables o desfavorables, respecto de las mujeres. Esto explicaría por qué la estatura de los hombres presenta mayores variaciones que la estatura de las mujeres cuando las condiciones ambientales cambian, a través de distintas generaciones en una misma población. [4, 12, 14, 15] Dicho fenómeno ha sido documentado tanto en infantes como adolescentes actuales en Latinoamérica y, particularmente, en Chile [4, 6, 10].

En suma, la estatura en nuestro país está reflejando, al menos, tres fenómenos importantes:

En primer lugar, el cambio secular positivo evidencia el efecto de políticas públicas específicamente implementadas para los niveles socioeconómicos más vulnerables a mediados del siglo XX [16]. La tendencia secular positiva fue en gran parte promovida por las mejoras en salud, nutrición y vivienda para los estratos más pobres [17]. Uno de los factores más significativos se observa en la mejora del acceso a recursos alimenticios por parte de las familias chilenas [18-21].

En segundo lugar, la variación en la estatura da cuenta del mestizaje de nuestra población, aparejado de una gradiente sociogenética que determina la distribución sustratos indígenas y europeos de acuerdo al nivel socioeconómico [4, 11, 12].

En tercer lugar, la estatura permite entender como las inequidades sociales y económicas que caracterizan el desarrollo del país afectan de forma diferencial a sectores específicos de la población, tal como sucede con las mujeres, quienes han visto sistemáticamente disminuida su capacidad de acceso a recursos, lo cual ha condicionado negativamente su calidad de vida, alimentación, educación, salud, etc. [22] (Imagen 1)

Imagen 1: Mujeres lavanderas en conventillo (Principios s. XX)

 

Si bien, el cambio secular en la estatura es evidente y da cuenta de las mejoras que ha tenido el país durante el último siglo, actualmente son otros los indicadores antropométricos que dan cuenta de las inequidades en el acceso a recursos. Hoy en día la variación en la relación peso-talla e índice de masa corporal, nos hablan de obesidad. Este tipo de malnutrición por exceso ha aumentado de forma sostenida, principalmente, entre niños, niñas y mujeres en edad fértil de bajo nivel socioeconómico durante los últimos diez años. Dicha situación condiciona la calidad de vida futura, pues se asocia al desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles en edades más avanzadas [23-25].

Como se ha visto, la estatura en la población chilena da cuenta de procesos históricos particulares y dinámicos que caracterizan nuestra sociedad. Los grupos humanos van cambiando a través del tiempo, como sucede por ejemplo, con la migración de personas. Es por esto que las comparaciones con otras poblaciones, no explican necesariamente nuestra propia diversidad. En ese sentido, es necesario actualizar permanentemente los estándares antropométricos utilizados, con el fin de asegurar su pertinencia poblacional y generacional, contemplando las implicancias, ya conocidas, a nivel de salud pública [6, 13, 26] y también a nivel de identificación forense [27, 28].

Finalmente, la reflexión hacia el futuro dice relación con el cambio secular y los actuales procesos de migración, así como el efecto de la obesidad y/o malnutrición por exceso asociado al desarrollo de enfermedades crónicas no trasmisibles en la adultez. Todos estos son aspectos que influyen en la calidad de vida de los sectores más vulnerables, los cuales son también, los más empobrecidos. Si bien es cierto que se observan cambios en los indicadores antropométricos, las desigualdades se sostienen y para enfrentarlas es necesario implementar políticas públicas basadas en la evidencia, atendiendo específicamente a los grupos más vulnerables que continúan siendo las mujeres, niñas y niños más pobres de nuestro país.

*Nota realizada como complemento a estudio sobre la estatura publicado en Ciper el 06-05-2019 https://ciperchile.cl/2019/05/06/por-que-los-pobres-se-achican-y-la-elite-no-tres-siglos-de-variacion-en-la-estatura-de-los-chilenos/

 

***Violeta Abarca Labra es Antropóloga Física (Universidad de Chile) y Magíster en Nutrición y Alimentos (Inta, Universidad de Chile)***

 

1. Stinson, S.J.H.b.A.e., n.e.H.J.W. biocultural perspective, and S. p, Growth variation: biological and cultural factors. 2012: p. 587-635.

 

2. Bogin, B., Patterns of human growth. Vol. 23. 1999: Cambridge University Press.

 

3. Nguyen, V.-K. and K.J.A.r.o.A. Peschard, Anthropology, inequality, and disease: a review. 2003. 32(1): p. 447-474.

 

4. Valenzuela, C.Y., [Assessment of height as an indicator of population nutritional status]. Rev Med Chil, 1997. 125(5): p. 595-604.

 

5. Valenzuela, C.Y., M.P. Acuna, and Z. Harb, [Sociogenetic gradient in the Chilean population]. Rev Med Chil, 1987. 115(4): p. 295-9.

 

6. Abarca, V.A., Efectos de la nutrición sobre el Dimorfismo Sexual expresado en la Estatura (SSD)de una muestra de población Chilena Subactual., in Departamento de Antropología. 2011, Universidad de Chile: Facultad de Ciencias Sociales. p. 107.

 

7. Chile, M.d.S.d., Encuesta Nacional de Salud. 2004: www.minsal.cl.

 

8. Ministerio de Salud, C.-P., Encuesta Nacional de Salud. 2010: www.minsal.cl.

 

9. Llorca-Jaña, M., R. Araya, and J.J.E.a. Navarrete-Montalvo, Antropometría histórica de Chile: evolución de la estatura de la población en el largo plazo, siglos XVIII-XX.2018(AHEAD): p. 0-0.

 

10. BURROWS A, R., et al., Tendencia del desarrollo puberal en escolares de la Región Metropolitana de Chile: Menor edad de presentación, mayor duración y dimorfismo sexual en la estatura. Revista médica de Chile, 2010. 138(1): p. 61-67.

 

11. Valenzuela, C.Y., [Pondostatural sex dimorphism in a Chilean population. Genes for growth in sex chromosomes? (AUTHOR’S TRANSL)].Rev Med Chil, 1975. 103(5): p. 322-6.

 

12. Valenzuela, C.Y., F. Rothhammer, and R. Chakraborty, Sex dimorphism in adult stature in four Chilean populations. Ann Hum Biol, 1978. 5(6): p. 533-8.

 

13. Abarca Lara, V., Desarrollo de nueva fórmula para estimar estatura en población chilena adulta a partir del largo del fémur. 2013.

 

14. Badyaev, A.V.J.T.i.E. and Evolution, Growing apart: an ontogenetic perspective on the evolution of sexual size dimorphism.2002. 17(8): p. 369-378.

 

15. Guégan, J.-F., A.T. Teriokhin, and F.J.P.o.t.R.S.o.L.S.B.B.S. Thomas, Human fertility variation, size-related obstetrical performance and the evolution of sexual stature dimorphism. 2000. 267(1461): p. 2529-2535.

 

16. Yáñez, J.C., Gobernar es alimentar. Discursos, legislación y polìticas de alimentación popular en, Chile, 1900-1950. Colección Historia en Disputa. 2018, Valparaíso: Editorial América en Movimiento.

 

17. Deichler, C., Historia y Alimentación Popular. Dos décadas de lucha médica contra la desnutrición en el Chile urbano, 1930-1950. . 2016, Santiago: MINSAL.

 

18. Atalah, E., Indicadores del estado nutricional en Estudios poblacionales. .Revista Médica de Chile, 1997. 125: p. 575-576.

 

19. Uauy, R. and D.J.R.c.d.p. Castillo, Nutrición de los niños en Chile: Dónde estamos, hacia adónde vamos. 2001. 72(1): p. 1-5.

 

20. Mendoza, C., A.C. Pinheiro, and H.J.R.c.d.n. Amigo, Evolución de la situación alimentaria en Chile. 2007. 34(1): p. 62-70.

 

21. Pérez Núñez, G., La estatura como estándar de bienestar: evidencia para Chile. 2006.

 

22. Deichler, C., Cartilla de alimentación en el embarazo normal: guía para el buen comer de las madres por la buena nutrición de los hijos. Chile, 1947, in Gobernar es alimentar. Discursos, legislación y políticas de alimentación popular. Chile, 1900-1950., J.C. Yáñez, Editor. 2018, América en Movimiento: Valparaíso.

 

23. Franch, C., et al., Consideraciones para identificar barreras y potencialidades culturales para el control y prevención del sobrepeso y obesidad en mujeres de bajos recursos. 2012.

 

24. Vio, F., C. Albala, and J.J.P.h.n. Kain, Nutrition transition in Chile revisited: mid-term evaluation of obesity goals for the period 2000–2010. 2008. 11(4): p. 405-412.

 

25. Araya B, M., et al., Obesidad en mujeres chilenas en edad fértil %J Revista médica de Chile. 2014. 142: p. 1440-1448.

 

26. Vio, F., C. Albala, and J. Kain, Nutrition transition in Chile revisited: mid-term evaluation of obesity goals for the period 2000-2010. Public Health Nutr, 2008. 11(4): p. 405-12.

 

27. Hasegawa, I., et al., Stature estimation formulae from radiographically determined limb bone length in a modern Japanese population. Leg Med (Tokyo), 2009. 11(6): p. 260-6.

 

28. Klepinger, L.L., Stature, maturation variation and secular trends in forensic anthropology. J Forensic Sci, 2001. 46(4): p. 788-90.